Seguimos avanzando e incorporando novedades, para ello realizamos una nueva clase abierta esta vez de la mano de nuestro compañero Paco Soler.

El miércoles 1 de octubre a las 18:30h. podréis conocer nuestra nueva actividad «Percepción auditiva y rítmica».

En las siguientes líneas os dejamos información a cerca de en lo que está basada esta actividad:

 

El desarrollo de una lengua y el lenguaje musical se basa, fundamentalmente, en la audición, pero también en la observación, la experimentación, la imitación y, finalmente, en la comunicación. Desde temprana edad, los niños observan y escuchan a sus mayores, experimentan con los sonidos e intentan imitar los modelos del lenguaje, es decir, las
palabras. Tras un proceso que suele durar entre cuatro y cinco años, los niños no han aprendido a leer y escribir, y nadie les ha explicado las reglas gramaticales propias de
un lenguaje que ya pueden comprender y utilizar con un nivel de fluidez bastante importante. Es a esa edad cuando comenzará el aprendizaje de la lecto-escritura partiendo, primero, de las palabras que conocen.
 
En Casa Sofía, sentimos que es necesario seguir un proceso similar al de la adquisición del lenguaje en el ámbito de la educación musical, ya que la lógica y eficacia del mismo son argumentos suficientes como para pensar que no debería haber diferencias sustanciales al aprender uno u otro lenguaje.
 
La idea de que en la educación musical el sonido debería preceder al símbolo y éste a la teoría no es nueva. Sus orígenes se encuentran, entre otras, en las teorías del aprendizaje propuestas por Pestalozzi y retomadas por Lowell Mason al formular las orientaciones para el curriculum de música de las escuelas de Boston que
postulaba, entre otros puntos, que hay que:
 
1. Enseñar sonidos antes que signos.
2. Provocar situaciones de aprendizaje en las que los estudiantes observen y descubran escuchando e imitando, en lugar de explicar conceptos.
 
Todo proceso de educación musical debería partir de la práctica, esto es, del desarrollo de capacidades relacionadas con la audición, la interpretación y la composición. Paralelamente, y como resultado del mismo proceso de aprendizaje, el alumno irá interiorizando y construyendo un «vocabulario» que le permitirá expresarse musicalmente y comprender lo que escucha.
Nos encantará recibiros y mostraros este nuevo proyecto.